Durante décadas, el regional mexicano fue visto como un género de nicho, limitado a audiencias específicas en México y comunidades migrantes en Estados Unidos. Pero en los últimos cinco años, ese escenario cambió radicalmente: hoy el regional está en playlists globales, colabora con estrellas del pop y del urbano, y se escucha en escenarios que antes parecían impensables. Lo que alguna vez fue “local” ahora es tendencia mundial.
Un fenómeno en expansión
Según datos de Spotify, el consumo de música regional mexicana creció más del 60% en los últimos dos años, convirtiéndose en uno de los géneros con mayor proyección global. Artistas como Peso Pluma, Natanael Cano, Grupo Frontera o Yahritza y Su Esencia lograron posicionarse en playlists internacionales, compartiendo espacio con estrellas del reggaetón, el pop o el trap. Esto no ocurrió por casualidad. El regional mexicano encontró en el streaming un aliado perfecto para trascender fronteras: Sonoridad fresca pero con raíces claras, una combinación de tradición y modernidad que conecta con audiencias diversas. Colaboraciones estratégicas, juntar corridos tumbados con reggaetón o pop abrió puertas a nuevas audiencias y eso sin mencionar que las narrativas son auténticas, las letras hablan de barrio, amor y desamor con un lenguaje directo y cercano.
Claves para compositores que buscan entrar en el radar
Conservar la esencia pues la autenticidad es el corazón del regional. Los artistas y editores buscan composiciones que mantengan el ADN del género, aunque se mezclen con otros sonidos. Hacer melodías memorables pues es un género donde la voz y la interpretación son tan protagonistas, una melodía sencilla pero contundente puede ser la diferencia. Versatilidad, muchos artistas quieren canciones que puedan adaptarse tanto a un corrido como a una versión acústica pop.
Claves para managers y equipos de trabajo
Apuesta por colaboraciones: crear el match entre talento regional con artistas urbanos o pop internacionales multiplica la exposición. Otra clave es enfocarse en la data, playlists como «Viva Latino», «Exitos México» o «Corridos Tumbados» son puertas de entrada, pero llegar allí depende de un trabajo previo en crecimiento orgánico y engagement digital. No solo para este género sino para todos, la construcción de marca es MUY importante, hoy no basta con el talento musical: un artista regional que aspira a lo global necesita storytelling, imagen clara y presencia fuerte en redes.
El desafío: no perder la identidad
El reto del regional mexicano es mantener su esencia mientras escala en audiencias internacionales. La globalización trae oportunidades, pero también el riesgo de diluir el género en fórmulas demasiado comerciales. Como dijo recientemente un ejecutivo de ONErpm Latino: “El regional es el nuevo pop latino, pero su fuerza real está en que sigue sonando a México.”
El regional mexicano es un caso ejemplar de cómo un género local puede convertirse en fenómeno global. Pero más allá del talento, el verdadero motor está en la gestión inteligente de catálogos y el uso de tecnología al servicio del artista. Ahí es donde plataformas como OneRPM hacen la diferencia: ayudan a que lo local suene global, con estrategias que maximizan alcance, ingresos y oportunidades para los creadores.